Cuando se piden bolsas de basura para un negocio aparecen dos datos: los litros y la galga. Los litros dicen cuánto cabe; la galga dice lo gruesa que es la bolsa. Elegir bien los dos evita bolsas que se rompen al sacarlas y bolsas demasiado caras para lo que llevan.
Qué es la galga
La galga es una medida del grosor del plástico. Cuanta más galga, más gruesa y resistente es la bolsa. Como referencia, 100 galgas equivalen a unas 25 micras, es decir, 25 milésimas de milímetro. La equivalencia es orientativa y puede variar un poco entre fabricantes.
El grosor no lo es todo: también cuenta el tipo de plástico. La bolsa de alta densidad, la que cruje, es más rígida y aguanta peso con menos grosor. La de baja densidad, más blanda, se estira antes de romperse y resiste mejor los restos que pinchan.
Qué bolsa para cada cubo
| Dónde | Litros | Grosor |
|---|---|---|
| Papelera de baño, despacho o vestuario | 30 L | Bajo: lleva papel y poco peso |
| Cubo de cocina o de pedal grande | 50 L | Medio o alto si hay restos de comida o líquidos |
| Contenedor de 100 L o más | 100–120 L | Alto: es la bolsa que más peso carga |
La bolsa tiene que sobresalir lo justo para doblarla sobre el borde del cubo. Si es mucho más grande, pagas plástico que no usas; si va justa, se cae dentro al llenarla.
Señales de que tu bolsa no es la adecuada
- Se rompe por el fondo al levantarla: necesitas más galga.
- Gotea por las esquinas con restos de cocina: más galga o una bolsa de baja densidad.
- Sobra media bolsa por fuera del cubo: estás usando un tamaño mayor del que necesitas.
- Se escurre dentro del cubo: es demasiado pequeña para la boca del cubo.


